Research técnico: investiga antes de convertir una opinión en arquitectura
Un flujo para investigar decisiones técnicas con fuentes primarias, conservar los hallazgos y llevar la evidencia a una decisión o ADR.
Escrito por José María Santos, Tech Lead
Una conversación sobre una librería o arquitectura puede producir argumentos convincentes sin comprobar qué soporta la versión actual, cuál es el comportamiento por defecto o qué limitación documenta el proyecto. Cuando una opinión técnica afecta a una migración, una API o una decisión difícil de revertir, conviene separar la exploración de la conclusión y buscar evidencia en quien mantiene la fuente.
La skill research plantea un procedimiento sencillo: formular una pregunta, investigarla en fuentes primarias de alta confianza y guardar los hallazgos en un archivo Markdown con citas. El conocimiento relevante sale del chat y puede revisarse más tarde con las fuentes a mano.
Formula una pregunta que se pueda responder
«¿Qué framework es mejor?» es demasiado amplia para una investigación que vaya a orientar una decisión. «¿La versión soportada ofrece una API estable para cancelar una petición en curso?» tiene un objeto y evidencia buscable. Conviene aclarar qué decisión dependerá del resultado, qué versión o entorno importa y qué queda fuera del análisis.
Una pregunta acotada evita que el agente acumule enlaces sin criterio. También permite reconocer cuándo encontró suficiente evidencia: una especificación, documentación del mantenedor, código fuente o changelog que responde directamente al comportamiento en cuestión.
Prioriza la fuente que posee el dato
Para saber qué acepta una API, consulta su documentación oficial o implementación. Para una propuesta de estándar web, busca la especificación correspondiente. Para un cambio de versión, revisa release notes y guías de migración del proyecto. Artículos, foros y redes pueden ayudar a descubrir términos o casos reales, pero sus afirmaciones deberían conducir a la fuente primaria que las confirma.
Esta distinción importa porque una explicación secundaria puede corresponder a otra versión, omitir restricciones o describir un caso particular como regla general. Una investigación trazable deja claro qué afirma la fuente y qué inferencia se hace a partir de ella. Si las fuentes oficiales no resuelven la duda, el resultado debe conservar esa incertidumbre en lugar de presentarla como certeza.
Guarda hallazgos con citas y alcance
Una nota útil explica la pregunta, resume los hallazgos, enlaza las fuentes que respaldan cada afirmación y anota límites o datos que no se pudieron confirmar. Así otra persona puede verificar el razonamiento y actualizarlo cuando cambie la librería.
La nota de research no es automáticamente un ADR. La investigación aporta evidencia; el equipo decide qué hacer. Si la evidencia conduce a una elección arquitectónica con alternativas reales y consecuencias duraderas, un ADR puede registrar la decisión y su razón. Si la consulta responde una duda puntual de implementación, quizá baste con añadir una referencia a la spec o al issue.
El agente prepara, el equipo interpreta
Un agente puede leer documentación, comparar APIs y resumir diferencias con rapidez. Aun así, la relevancia depende del contexto: una característica disponible no siempre se ajusta a nuestros requisitos, coste operativo o límites de compatibilidad. Quien decide debe evaluar qué evidencia cambia la decisión y qué trade-offs siguen siendo de producto o arquitectura.
Un flujo manejable sería:
pregunta concreta
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fuentes primarias
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hallazgos con citas y límites
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grill de opciones y consecuencias
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decisión o ADR, si corresponde
El último paso devuelve la investigación al proceso de decisión. Investigar no es retrasar la implementación por principio; es invertir en conocimiento cuando una suposición incorrecta podría encarecer el cambio. Y si tras revisar fuentes la elección sigue siendo incierta, esa incertidumbre también es un resultado que conviene hacer visible.